Ángel Rigau Ramos



— Canción para olvidar —

Como yo te quería: con la fiebre insensata
de pensar que tú eras la única luz del mundo...
Mi claridad única, nacida de una aurora
sin sol que tú eclipsabas con resplandor profundo.

Como yo te quería: con la creencia torpe
de haber, ¡por fin!, hallado la realidad del sueño;
y sin embargo, cuando más cerca de mí estabas,
menos se realizaban las ansias de mi empeño.

Como yo te quería: con fe imbécil y necia,
viendo que te dejabas querer y más, ¡quererte!
–como no te han querido ni yo he querido nunca–
siempre en tu compañía, jamás pude tenerte.

Como yo te quería: con la esperanza vana
de creer que algún día yo arrancaría el lucero
a los belfos de Tauro para incendiar tu alma
y sentir en mis noches su resplandor primero.

Tú, que encendiste un faro y lo envolviste en nieblas
de temores y dudas, acallando mi canto,
mientras en tu inconsciencia me dejabas quererte
y ahogabas mis impulsos en los pozos del llanto.

Nunca la noche pudo mirarnos extasiada
encender sus doseles con el lampo de un beso,
ni de alguna caricia, porque nunca tuviste
valor para que el cielo te contemplara en eso.

Como yo te quería, no te ha querido nadie;
como a nadie he querido, así yo te quería;
es por eso que canto la canción del olvido
que sin odio y con pena restaura mi alegría.

Por el cariño raro que siempre me tuviste
–con celos y egoísmos de «Perro de Hortelano»–,
que parecía una causa espiritual y extraña:
complemento de numen y de monstruo ultrahumano...

Por tu todo imposible, canto para olvidar:
–de tu amor me desangro por la imperiosa herida–;
y canto a dos dolores: al mío de no tenerte,
y al arrepentimiento que amargará tu vida.

* * *

Ángel Rigau Ramos nació en Sabana Grande en el año 1910

A B C D E F G H I J K L M N O P Q R S T U V W X Y Z

Borinquen     Décimas     Sonetos     Portada